Antes mi vida era dominada por el estrés, miedos y confusión. Esas tres cosas hacían de mí una persona infeliz que se molestaba por cualquier tontería. Un día decidí que no quería pasar mi vida de esa manera, que en vez, quería abrirme a nuevas oportunidades y sobretodo quería vivir la vida. Es ahí cuando decidí dejar mi país Venezuela y cuando lo dejé, decidí dejarlo todo.
Entonces empecé desde cero y cuando digo cero, me refiero a todo, desde lo material hasta lo espiritual. Tuve que hacer eso, porque yo quería renovarme, quería ser feliz y yo sabía que si arrastaba algo de mi pasado, no podría llenarme de nada nuevo.



